Queremos compartir contigo algunos ejercicios para el trastorno de control, basados en las teorías profesionales y nuestras experiencias como expertos.
Cabe destacar que, el control de impulsos es una serie de condiciones psicológicas que hacen que el afectado no pueda resistir la tentación o el impulso de realizar ciertos actos, a pesar de las consecuencias negativas que estos puedan tener.
En la mayoría de los casos, el paciente actúa de forma destructiva y compulsiva, con movimientos repetitivos y descontrolados.
Ejercicios para el Trastorno de Control
Esta serie de ejercicios son muy prácticos y pueden ser realizado con completa seguridad, ya que no tienen efectos secundarios:
Respiración profunda
Se debe realizar al sentir el impulso de actuar de manera impulsiva, y consiste en practicar una respiración profunda y lenta.
Solo tienes que inhalar durante 4 segundos, y retener el aire durante 4 segundos más. La exhalación se debe hacer lentamente durante 6 segundos.
Según nuestra experiencia ¿Cuá es el resultado? ayudas a reducir la ansiedad y a calmar el sistema nervioso, lo que se traduce a mejorar tu capacidad de tomar decisiones más racionales.
Análisis de las consecuencias
Consiste en reflexionar antes de tomar una decisión, por muy sencilla que parezca. Te recomendamos hacer las siguientes preguntas:
- ¿Cómo me sentiré después?
- ¿Cómo afectará esto a las personas a mi alrededor?
Esta reflexión, cuando se hace repetidamente, es capaz de ayudarte a hacer una pausa y reconsiderar tus opciones antes de actuar.
Técnicas de reemplazo
Solo debes responder ahora mismo ¿Cuál es tu comportamiento compulsivo? Y buscar opciones más saludables, se trata de tener voluntad.
Por ejemplo, si tienes el impulso de comer en exceso, intenta reemplazarlo por una actividad como caminar, leer o practicar la meditación.
Define metas
Procura que sean objetivos alcanzables y que se relacionen con el autocontrol. La clave está en celebrar los pequeños logros, motivarte, y no ser tan fuerte contigo mismo por las recaídas.
¿Cómo me ayuda esto? Es ideal para mantener la motivación y para reforzar los hábitos positivos en tu diario vivir.
Otros tratamientos para el trastorno de control de impulsos
La psicoterapia es muy buena, te recomendamos acudir a un profesional, del mismo modo un especialista puede recetar algunos medicamentos. Por otro lado, no nos olvidemos el apoyo social. En resumen, te recomendamos acompañar los ejercicios de:
- Terapia cognitivo-conductual.
- Medicamentos (solo es el médico lo puede autorizar si lo ve necesario).
- Terapia familiar o de grupo.
- Terapias complementarias, como mindfulness, yoga, meditación, relajación, etc.
¿Quieres más herramientas para luchar con este trastorno?
Conoce más sobre los trastornos de control de impulsos para ganar la batalla
El conocimiento en es poder, mientras que la ignorancia te hace esclavo. Esta es la razón por la que recomendamos que conozcas más sobre el tema. Te comparto algunos datos curiosos e importantes:
- Las conductas impulsivas varían desde adicciones hasta actitudes y comportamientos.
- Una persona con este trastorno puede herir a otros, o hacerse daño así mismo.
- Las personas afectadas son repetitivas en acciones negativas.
- Ejemplo de trastornos comunes son: Trastorno explosivo intermitente, Juego patológico, Cleptomanía, Trastorno de la alimentación compulsiva, Tricotilomanía.
Conoce su origen también te ayuda a tratarlo, en algunos casos se deben a factores biológicos, sociales o psicológicos. En otros casos son una combinación de todo. Generalmente, existen alteraciones en el cerebro, existen traumas infantiles por abusos, ya sean físicos o emocionales.
Además, ciertos factores sociales como el estrés, las presiones familiares o laborales, y el consumo de sustancias psicoactivas también pueden desempeñar un papel importante en la aparición y exacerbación del trastorno.
¿Por qué debo hacer ejercicios para el trastorno de control?
Si quieres tener una mejor calidad de vida es importante que trates el trastorno. Esto significa visitar el especialista, y todo lo que mencionamos anteriormente. Si no lo haces, las consecuencias se agravan:
- Dificultades para mantener relaciones estables, ya sea familiares, laborales o de pareja, debido a sus conductas impulsivas que pueden incluir agresividad, mentiras o conductas destructivas.
- Los trastornos de control de impulsos están frecuentemente asociados con otros problemas psicológicos, como ansiedad, depresión o trastornos de la personalidad, lo que puede complicar aún más el tratamiento y la recuperación.
- Algunas conductas impulsivas, como el robo (cleptomanía) o los arrebatos de ira (trastorno explosivo intermitente), pueden acarrear problemas legales, como arrestos o demandas por daños.
- La vergüenza y el arrepentimiento a menudo acompañan a los episodios impulsivos, lo que puede llevar a la persona a evitar la interacción social y a experimentar un bajo sentido de valía personal.
- El juego patológico, por ejemplo, puede resultar en una grave crisis económica, debido a las apuestas impulsivas y la acumulación de deudas.
Consideraciones finales
Para concluir, existen muchos tipos de ejercicios que podemos hacer para tratar este trastorno. Sin embargo, no es suficiente con hacer un par de ellos. Tienes que enfocarte y comprometerte con todo un plan, que incluye la visita a un especialista.
Si te enfocas, vas a mejorar tu calidad de vida, y, por ende, las consecuencias que mencionamos antes serán menos visibles. Recuerda siempre, si recaes, lo mejor que puedes hacer es levantarte de nuevo.
Busca ayuda si sientes que no puedes solo, y si conocer a alguien que tiene el trastorno ¡No dudes en brindar apoyo físico y emocional!
Muchas personas viven una vida normal a pesar de tener una condición de este tipo, así que no pierdas la esperanza ¡Solo debes enfocarte muy bien!